Una jornada para compartir, disfrutar y ayudar: así vivimos nuestra Correcaminata Prado School 2025
El pasado sábado 18 de octubre, nuestra comunidad educativa se reunió una vez más para vivir una de las actividades más esperadas del año: la Correcaminata Prado School. Una propuesta que combina deporte, recreación, solidaridad y compromiso con el entorno, y que año a año crece gracias a la participación de estudiantes, familias, funcionarios y amigos del colegio.
Desde temprano, el Circuito Aeróbico del Prado comenzó a llenarse de color, risas y entusiasmo. El punto de encuentro fue frente al Monumento a Delmira Agustini, donde dimos inicio a una jornada que invitó a moverse, disfrutar y compartir en familia.
Con dos vueltas programadas, a las 9:00 y a las 10:00, los participantes se sumaron al recorrido con alegría y energía. Algunos corrieron, otros caminaron, pero todos lo hicieron con una sonrisa y el orgullo de formar parte de esta iniciativa que refleja los valores de nuestro colegio: el trabajo en equipo, la solidaridad, el respeto y el cuidado por el entorno.


Este año, la correcaminata también tuvo un componente especialmente significativo: colaboramos con la acción solidaria “Me pongo de pie”, impulsada por El Bicho Silveira a través del Banco de Championes Second Hand.
Durante toda la jornada recolectamos donaciones de championes en buen estado, destinados a niños y niñas que desean practicar deportes pero no cuentan con el calzado adecuado. Recibimos decenas de pares, todos listos para ser entregados a quienes más lo necesitan.
Cada donación fue una muestra del espíritu solidario que caracteriza a nuestra comunidad. Ver a las familias llegar con sus aportes, muchas veces acompañadas de sus hijos, fue un recordatorio de lo importante que es educar desde el ejemplo y la empatía.

Otro de los ejes que atraviesa todas nuestras actividades es el compromiso ambiental. Por eso, en esta edición, como en las anteriores, promovimos el reciclaje y la reducción de residuos.
Durante la jornada se colocaron puntos de recolección diferenciada, se incentivó el uso de botellas reutilizables, y se brindó información sobre la importancia de cuidar nuestros espacios naturales. Además, muchas de las actividades recreativas incluyeron materiales reciclados, demostrando que el juego y la creatividad también pueden ir de la mano con la conciencia ambiental.


Pero además de correr y caminar, la correcaminata fue una verdadera fiesta en comunidad. Hubo juegos para todas las edades, espacios para compartir en familia y muchos sorteos que llenaron el día de emoción y sorpresas.
Las familias disfrutaron de agua fresca, frutas y snacks saludables, y los más pequeños se llevaron premios y recuerdos de una jornada que quedará en la memoria. Los docentes, funcionarios y voluntarios del colegio acompañaron cada momento con entusiasmo, demostrando una vez más que Prado School es una gran familia.